La activación molecular consiste en someter a las moléculas a un campo eléctrico determinado bajo unas constantes físico-químicas específicas aumentando de esta manera las propiedades biológicas y terapéuticas de las mismas, a bajas concentraciones. No todas las moléculas son susceptibles de ser activadas y este proceso no altera su estructura química.
El procedimiento de la activación molecular mejora muy considerablemente la actividad biológica y la reactividad bioquímica de todas las moléculas antioxidantes.
Este método de activación, descubierto en el C.S.I.C. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), el mayor organismo público de investigación de España, ha sido mucho más efectivo al ser aplicado a un espectro mucho más amplio de moléculas, tanto hidrosolubles como liposolubles, y también al mejorar algunos parámetros del procedimiento.
Conocemos la respuesta a dicha activación de innumerables antioxidantes de todo tipo, pero todavía ignoramos el mecanismo de asimilación y acumulación de electrones que origina un aumento tan considerable de su capacidad antioxidante y también el mecanismo por el cual los electrones acumulados son capaces de reducir los radicales libres de las moléculas oxidantes.
Relacionado con el mencionado mecanismo, hemos observado un aumento de sinergismo entre algunos antioxidantes utilizados que a veces logran incrementar en un alto porcentaje su capacidad antioxidante global. |